Camina sobre la acera una sombra ke avanza conforme se oculta el sol... llega hasta mi ventana... asomando en el cristal una llamarada naranja de un fuego que lentamente se apaga en el cielo detrás de una montaña... y miro hacia afuera desde mi cuarto vacío... tratando de encontrar ahí una razón para llenar mi alma...
Y el cielo parece entristecer también, buscando conmigo, y no encontrando nada...
Se apaga lentamente el fuego que ardía en él y me empieza a recorrer una sensación de empatía... sabiendo que mi color está cambiando tristemente porque el fuego se extingue y me deja algo fría...
Se torna en naranjas y rosas... en un esfuerzo por retener la luz del día que se le escapa... los rosas se vuelven malva, los malvas se desvanecen en azul y el azul oscurece dejando asomar las primeras estrellas... y yo... sigo mirando por la ventana...
Esperando igual que el cielo, que la luz se apague para irme a dormir, sabiendo que no te veré, no éste día... sabiendo que debí armarme de valor para decirte lo que siento, para decirte que el interés que siento por ti ocupa cada vez más espacio en mis pensamientos...
Siento que te hayas ido... tan lejos de esta ciudad, así sin despedirnos y quedándonos a deber esa salida que yo tanto esperaba para conocerte... y que tal vez evitaste... solo tu sabes por qué...
Las cosas siempre pasan por algo... si no me atreví a decirte lo que siento... si jamás me dijiste tú nada... si no pudimos pasar tiempo juntos y nuestras pláticas virtuales fueron siempre tan vagas...
Si ahora estás tan lejos... y solo dios sabe cuando el regreso te traiga...
si nunca, tal vez, leerás esto... y mientras el sueño se apaga.
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